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Construnotas La Red Guerrero

Obra Pública en Guerrero: Licitaciones de 600 Mil y Asignaciones Directas de 50 Millones

Constructores denuncian caos en los montos, concursos declarados desiertos y la normalización del "moche" para poder trabajar

Por Humberto Díaz de los Santos

Acapulco de Juarez, Gro. 17 de agosto de 2026 – El modelo de adjudicación de obra pública en Guerrero se invirtió. Lo que por ley debería ser licitación, hoy se asigna de forma directa, y lo que debería ser asignación directa, hoy se licita.

Esa es la denuncia de constructores locales que buscan ser tomados en cuenta en los concursos municipales y estatales.

De acuerdo con la Ley de Obras Públicas, para participar en una licitación se exigen requisitos completos: capacidad técnica, financiera y legal. Históricamente, el piso para un procedimiento de licitación formal rondaba los 2 millones de pesos, dejando los montos de 600 mil pesos para adjudicaciones directas, más ágiles y destinadas a empresas locales.

Ese criterio, acusan, se rompió.

«Ahora te ponen a licitar por 600 mil pesos, con todo el papeleo y el gasto que eso implica, pero vemos obras de más de 50 millones que se asignan de forma directa. Es el caos», señaló un constructor que pidió el anonimato por temor a represalias.

La segunda parte del mecanismo es la que más desgaste genera en el gremio. Las empresas cumplen, compran bases, integran expediente, compiten y llegan a ser finalistas, para que al final el concurso se declare desierto sin una justificación técnica clara.

«Participas, eres finalista y zas, la declaran desierta. Y así van haciendo. Te desgastas, gastas y no pasa nada», relata otro empresario de la construcción.

Ante ese panorama, la alternativa que queda, dicen, es entrarle al juego de los dueños de la obra. Ofrecer un porcentaje para ser considerado, aunque la utilidad sea mínima.

«Te dan, aunque no ganes mucho, pero hay que trabajar porque así es la vida del constructor. El moche ya es algo cotidiano», lamentó.

Constructores consultados coinciden en que esta práctica no solo afecta a las empresas guerrerenses, que no pueden competir contra el influyentismo, sino que termina impactando la calidad de la obra y encareciendo los costos para el erario.

¿Qué piden?

No un trato preferencial, sino el cumplimiento de la ley:

1. Que se respeten y se hagan públicos los montos oficiales para licitación pública, invitación restringida y adjudicación directa.
2. Que toda licitación declarada desierta publique su dictamen técnico y legal completo.
3. Reglas claras que privilegien la participación de empresas locales con domicilio y empleo en Guerrero.

Mientras tanto, el sector se mantiene entre la necesidad de trabajar y la simulación de concursos donde, aseguran, las cartas ya están marcadas.

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