Mentir sobre obra pública también es corrupción
Usan mobiliario de Fonatur en Jesús Carranza para inventar escándalos contra ex funcionario
Por Humberto Díaz de los Santos
A propósito del “TRASCIENDE” sobre mobiliario urbano en la calle Jesús Carranza
No cabe duda que cuando se pretende usar un medio de comunicación para golpear a personajes cercanos a la alcaldesa de Acapulco, Abelina López Rodríguez, el resultado es el ridículo.
Circula un texto anónimo donde se acusa a un ex funcionario, “Alfredo N”, de “tener el descaro de poner sillas” en la recién remodelada calle Jesús Carranza, obra ejecutada por Fonatur alrededor del edificio Oviedo. El problema: las fotos que usan como “prueba” muestran claramente que se trata del mobiliario urbano instalado por la propia Fonatur.
Desmontemos el “TRASCIENDE” punto por punto:
1. Falso: No las puso el particular, las puso Fonatur
La superbanqueta de Jesús Carranza incluyó, como parte del proyecto ejecutivo, la instalación de mesas y sillas públicas. Son para uso de turistas y porteños que visitan el Zócalo. Cualquiera que camine la zona lo puede verificar. Atribuirle al dueño de un negocio la colocación de mobiliario federal es mentir.
2. Anonimato y dolo: “Alfredo N” y “se dice compadre”
El texto no firma, no presenta documentos, no da derecho de réplica y usa el viejo recurso del “se dice”. Eso no es periodismo, es grilla. El Código de Ética señala que las acusaciones graves requieren pruebas y contexto. Aquí no hay ni uno ni otro.
3. Ignorancia del proyecto
Fonatur no sólo amplió banquetas: ejecutó un proyecto integral de imagen urbana que incluye mobiliario, luminarias y arbolado. Criticar que haya sillas en una banqueta diseñada para tener sillas exhibe desconocimiento total de la obra pública que se pretende cuestionar.
4. El daño real: desinformar sobre obra pública
Mientras se inventan “moches” y “compadrazgos”, se deja de hablar de lo importante:
¿La obra se entregó al 100%? ¿Funciona el drenaje? ¿Se le da mantenimiento al mobiliario? ¿Se respeta el uso público? Esa es la fiscalización que Acapulco necesita.
Conclusión
Si hay invasión de vía pública, que Reglamentos actúe. Si hay corrupción, que se denuncie con pruebas en la Fiscalía. Pero usar fotos de mobiliario de Fonatur para fabricar un “escándalo” contra un ex funcionario, sólo confirma dos cosas: no conocen la obra y no tienen pruebas.
En Construnotas Acapulco La Red, defendemos la crítica, pero con datos. Porque mal informar sobre infraestructura también es corrupción: corrupción de la verdad.
Informar también es construir. Y mentir, es destruir.