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Construnotas La Red Guerrero

El dique de $27 millones que inunda la Costera: obra de ZOFEMAT con recursos federales

La obra de "Remediación y Preservación de Playa El Morro", licitada por el Ayuntamiento de Acapulco, bloquea el canal pluvial de Juan de la Cosa. Que convirtio la Costera en una presa. Es una falla con responsabilidad compartida

Por Humberto Díaz de los Santos

Acapulco de Juárez, Gro., 25 de agosto de 2026.- La inundación que ayer paralizó la Costera Miguel Alemán no fue causada por basura ni por una lluvia atípica. Fue causada por una obra pública federal.

Se trata del proyecto de «Remediación y Preservación de Playa El Morro», ubicado sobre el canal pluvial de la calle Juan de la Cosa, a un costado del hotel Emporio. Es una obra de la Zona Federal Marítimo Terrestre (ZOFEMAT), ejecutada con recursos federales, pero licitada y supervisada por el Ayuntamiento de Acapulco, con un costo de 26 millones 767 mil pesos.

Esa doble naturaleza es precisamente lo que la hace más grave: es una obra con responsabilidad compartida entre Federación y Municipio, y ambas instancias avalaron un diseño que convierte el desagüe pluvial en un dique.

El proyecto, que debió entregarse el 31 de diciembre de 2024 y lleva ocho meses de retraso, levantó una losa de concreto de dos niveles justo sobre la salida natural del agua al mar. Para sostenerla, cerraron con un muro ciego la boca de los tubos que drenan las colonias Progreso, Magallanes y toda la cuenca de la Costera 125.

El resultado se vio el lunes: con apenas 60 litros por metro cuadrado, según Protección Civil, la Costera entre La Diana y Juan de la Cosa se convirtió en laguna, con vehículos varados y arrastres en Las Cruces.

La versión oficial de que el taponamiento fue por basura del anfiteatro quedó desmentida este martes, cuando personal de la propia obra demolió el muro que servía de tapón a los tubos para liberar el agua estancada. La foto de hoy lo evidencia.

El argumento de que ese muro funcionaría como rompeolas para el mar de fondo confirma la mala planeación. Un rompeolas debe ir mar adentro y permitir el libre flujo pluvial, con válvulas anti-retorno o con el canal por debajo. No se puede proteger la playa inundando la ciudad.

Al ser una obra de ZOFEMAT con dinero federal, no es solo un error municipal. SEMARNAT, que autoriza obras en zona federal, y el Ayuntamiento, que la licitó y ejecuta, comparten la responsabilidad técnica y legal por haber autorizado un tapón en la desembocadura de un canal pluvial activo.

Mientras no se restituya la salida libre al mar y se separe la función de rompeolas de la función de drenaje, cada tormenta seguirá convirtiendo una inversión federal de $27 millones en el dique que inunda Acapulco.

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