Construnotas La Red Guerrero

Inutilidad oficial en el tema de cauces y arroyos

El gobierno municipal no sabe qué hacer con esos canales, y menos si sólo les dedica uno o dos meses del año

Por Humberto Díaz de los Santos

De tanto en tanto, el gobierno de Acapulco recorre kilómetros de canales y cauces pluviales para “revisarlos” y tratar de resolver uno que otro problema. Pero son tiempo y esfuerzo perdidos, porque el ayuntamiento no tiene capacidad profesional en el ramo.
El programa Revisión de Cauces, que ejecutan durante uno o dos meses los Bomberos, no es la solución. Los cauces y arroyos requieren atención durante todo el año.
El gobierno municipal no sabe qué hacer con esos canales, y menos si sólo les dedica uno o dos meses del año.
Las revisiones deberían ser permanentes, con participación coordinada de Servicios Públicos Municipales, Saneamiento Básico, Protección Civil, Capama, Obras Públicas, Ecología y Salud.
Esas dependencias deberían ejecutar un programa diseñado por especialistas en hidráulica, cuyo soporte principal no sean los Bomberos. Ellos son muy importantes, pero no son el equipo especial de prevención.
Entre otras tareas, deberían verificar y multar a cada casa, condominio y fraccionamiento que arroje sus aguas servidas a ríos, arroyos y canales.
De nada sirven tantos boletines de prensa que promueven la imagen de la presidenta Abelina López Rodríguez, comunicados que resaltan como algo extraordinario que el gobierno municipal que ella encabeza lleve a cabo acciones que en realidad son su obligación para con los ciudadanos y que podrían resumirse en proteger y salvaguardar la vida de todos los acapulqueños.
Los publicistas de la alcaldesa promueven su ya deteriorada imagen con boletines como el 995, que indica que “Fortalece el gobierno de Acapulco revisión de canales pluviales. Recorre ayuntamiento 6.27 kilómetros en cinco colonias del municipio”.
Hasta en los encabezados se nota la falta de capacidad de los encargados de las áreas operativas para dar un buen diagnóstico y atacar los problemas.
Acapulco recién sufrió dos huracanes: Otis y John, y a pesar de eso no existe algún programa o proyecto ejecutivo, ni expediente técnico, que se haya elaborado para revisar con profesionales las soluciones a corto plazo.
Y es lamentable que titulares de áreas clave no tienen la capacidad profesional para fortalecer programas de acción inmediata. Hay canales que no han merecido su atención, como el de la Cañada de los Amates, a pesar de solicitudes entregadas al ayuntamiento.
Por si a la presidenta le interesa, hay material y capacidad en los colegios de profesionistas de la construcción y en la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción.